Los cimientos del baloncesto continental han dejado de temblar. Al menos en apariencia. La Euroliga no ha dado señales de vida desde su última Asamblea en julio de 2008, pese a haber amagado con provocar cismas en reuniones informativas descargadas de oficialidad. Como el tiempo apremia y los calendarios deben ser confeccionados, hoy se dará a conocer la identidad de todos los equipos que participarán la próxima temporada en los tres frentes con sello internacional. Para el Bilbao Basket, la buena noticia es que no corre el riesgo de ser desterrado por decreto a la Eurochallenge, tercer peldaño europeo del que los equipos huyen como de la peste dado el escaso interés que despierta y lo elevado del desembolso que puede acarrear por los viajes lejanos a los confines del Este.