Iker de 12 años desapareció el lunes, en Amorebieta, en Vizcaya, después de una clase de inglés. Rápidamente familiares y amigos junto con la ertzaintza pusieron en marcha un dispositivo de búsqueda. Finalmente el niño apareció en la tarde ayer, cansado, hambriento y arrepentido porque se había escapado. Todo por una discusión con sus padres.