Montañas de hasta dos metros de algas se acumulan en la playa e impiden que los bañistas puedan acomodarse en la arena e incluso acceder al mar para darse un baño. Además bajo las algas se acumulan kilos de basura, algo que hace más peligrosa la situación por la cantidad de niños que juegan en la playa. Huele a podrido y eso provoca que no solamente los turistas no se metan en el agua sino que además los chiringuitos se queden vacíos. La situación ya ha sido denunciada y los turistas amenazan con manifestarse ante el ayuntamiento si éste no remedia el estado en elq ue se encuentra la playa.