La nieta de Franco ha grabado un vídeo de seis minutos en un portal de venta de pisos de Internet en el que muestra las estancias a los posibles compradores. «Está en un lugar privilegiado y da la impresión de encontrarse fuera del mundo». No se alarmen, está dentro del mundo, en concreto a sólo veinte minutos de Santander, y a cinco de Liérganes. En el vídeo, Bordiú recorre las lujosas estancias donde ella ha encontrado refugio cada vez que ha querido «buscar ese aislamiento fuera de la civilización» y evoca no sin nostalgia esos desayunos «en el porche» mientras se escuchan «los murmullos de la naturaleza» que vienen del bosque. Contado así casi parece un cuento. Pero más que cuento, lo que hay que echar al asunto son cuentas. Hay que reconocer que el chalé es coqueto y no le falta de nada, 120 metros cuadrados decorados con detalle por el que la dueña, a la que el 'idilio' con la casita le ha durado sólo cuatro años, pide medio millón de euros.