Frank Lloyd Wright despreciaba lo obvio. Si los arquitectos de su época ponían su todo su empeño estético en las fachadas, él construía con la mente puesta en los interiores, que es donde se vive. Si emplazaban la casa en el centro del terreno, él se iba a una esquina para que entrara mejor la naturaleza. Por muy sobada que esté la palabra 'revolucionario', si algún arquitecto del siglo XX se la merece, ése es el creador del edificio del Guggenheim en la Quinta Avenida de Nueva York, la famosa espiral que ahora cumple 50 años. Un museo que también está boca abajo, ya que el recorrido se inicia en la última planta y se desciende desde ella hasta el atrio. El Guggenheim Bilbao conmemora el cincuentenario del célebre icono neoyorquino y de la muerte de su autor con una exposición compuesta por 63 proyectos y cerca de 200 dibujos, además fotografías y películas, y de maquetas originales y otras expresamente fabricadas para la muestra, que ya se vio en Nueva York. BILBOVISIÓN